a través del contacto con el amor divino:
en compañía de Pabloandrés
«Satsang del verdadero Ser » es el nombre que Pabloandrés da a la forma de «meditación de oración» desarrollada por él con el propósito de la autosanación gracias a la bendición de Dios, tanto como sanación espontánea como posible milagro de sanación.
Pabloandrés es físico y ha abandonado su carrera académica por algo que considera más importante: Bhakti-Yoga, Raja-Yoga y Mantra-Yoga como oración por la paz mundial.
Según su comprensión, la paz mundial surge espontáneamente de la experiencia individual de la paz interior y del amor interior en el ser humano.
No es posible esperar una paz mundial real mientras las personas no busquen ni experimenten por sí mismas su paz y su amor interior.
El Satsang del verdadero Ser con Pabloandrés hace posible esta experiencia.
En el Satsang del verdadero Ser , Pabloandrés no habla. Prefiere la experiencia directa a las explicaciones teóricas, aunque es físico teórico de profesión.
Un Satsang del verdadero Ser es una oración sin palabras, una meditación en silencio para recibir la bendición divina.
Según la experiencia, ocurre una autosanación espontánea: una sanación que surge «desde el propio Ser».
Técnicamente explicado, Pabloandrés dice que ayuda a las personas a entrar en el estado de Samadhi. A través de la experiencia —o mejor dicho, de la «visita»— de este estado de expansión (y profundización) de la conciencia, puede producirse una regeneración espontánea del cuerpo y de la mente.
Samadhi es un estado de conciencia en el que el individuo trasciende las limitaciones del espacio, del tiempo, de la materia y de los pensamientos.
En este estado no hay sensación de espacio ni de tiempo, ni pensamientos ni actividad mental. Al mismo tiempo surge una percepción muy clara del Todo, como si uno se disolviera en el Todo y se integrara completamente.
La separación individual desaparece. Lo que permanece es una paz profunda y absoluta —independiente de factores externos— así como un amor interior absoluto.
En un Satsang del verdadero Ser , Pabloandrés —según sus propias palabras— abre un espacio espiritual en el que los participantes pueden entrar en este estado de conciencia mediante una guía individual.
No hay petición ni exigencia. Es oración pura, sin una imagen concreta de Dios.
Pabloandrés ve su misión en hacer que este estado sea experimentable para personas abiertas al desarrollo espiritual y en transmitirles herramientas para poder vivirlo también diariamente en casa.
Pabloandrés explica que su manera de ayudar a las personas con propósitos de autosanación espontánea se basa en su capacidad desarrollada de, en el estado de meditación llamado “Samadhi” observar al participante no como una persona humana corriente, sino como Dios manifestándose espontáneamente en esa persona.
Su enfoque se fundamenta en su don de focalizarse en la verdadera esencia del individuo, en el Ser verdadero del ser humano, lo cual es Dios: Dios en su manifestación particular a través de ese individuo, de ese ser humano.
El propósito es ayudar a la persona a que, por un momento, se olvide de cómo piensa acerca de sí misma, de cómo se considera y cree ser, para poder vivir —experimentar— su verdadera esencia, que es Dios, y permitir que la Divinidad se manifieste a través de ella.
Se trata de un proceso de transformación —o elevación— espiritual mediante: „Selfsatsang“.
La visión del ser humano como expresion Divina (-> como expresion de Dios).
Pabloandrés desarrolló la capacidad de visualizar a cada persona como un ser divino en su esencia. Según él, eso es lo que realmente es el ser humano: una expresión de Dios en el mundo físico, en esta vida, en este planeta.
Al mantener viva esa visión divina del individuo, este puede identificarse con su verdadera esencia. Pabloandrés llama a esta esencia —en Alemán— das Selbst o —en inglés— true Self: el Ser verdadero.
En ese estado de identificación con Dios no hay lugar para la enfermedad. Es un estado de beatitud y de armonía total: en la mente, en el cuerpo (biológicamente) y en el entorno (ambiente, familia, trabajo, etc.). Todo se ordena por sí mismo en un orden divino.
Esto se hace posible “abriendo”, mediante la devoción (oración), un espacio libre de pensamientos, que permite vivenciar un estado de paz interior —libre de la actividad de la mente y de las molestias del cuerpo— y de amor absoluto en el interior de uno mismo: “Samadhi”.
Un Selfsatsang “abre” (crea) un espacio —un estado de conciencia— en el cual el participante se olvida momentáneamente de cómo piensa acerca de sí mismo, de cómo se considera y cree ser. Es, nuevamente, un proceso de transformación espiritual.
Esto no puede lograrse mediante palabras. No es un proceso intelectual ni psicológico, sino espiritual. Es a través de la oración, la devoción, el Mantra Yoga y la meditación que se alcanza ese ámbito inaccesible para el intelecto y la mente humana.
Implica animarse a una exploración interior, más allá de las palabras. En ese estado no hay nada que hacer, ninguna actividad que desarrollar; solo dejar que ocurra la manifestación divina en uno mismo: entregarse con devoción a la inspiración y al sentimiento de lo Divino en el propio interior.
Esto es posible porque “ingresar” en el estado de Samadhi equivale a acceder a un ámbito más allá del Karma.
La ley de la Naturaleza llamada “Karma” existe para impulsarnos a actuar, a indagar en nosotros mismos y a buscar una solución —sanación— a nuestros problemas kármicos.
Simbólicamente, ingresar en Samadhi es como entrar en un estado en el cual la Ley del Karma —comparada con la ley física de la gravitación— ya no produce sufrimiento ni dolor. Para permanecer allí, solo es necesario que el “objeto” (la persona) se mantenga, simbólicamente, "en órbita".
Físicamente, para poner un objeto (-> satelite) "en órbita" se logra mediante una velocidad tangencial (tangencial a la trayectoria circular alrededor del Planeta tierra) constante.
Para poner una nave espacial en órbita —piénsese, por ejemplo, en un satélite— los cohetes trabajan en el despegue y hasta alcanzar la velocidad de escape necesaria. Una vez alcanzada la altura en la cual la nave se mantendra en órbita gracias a la velocidad tangencial, los cohetes dejan de funcionar; se apagan, pues ya no son necesarios, porque:
"Ley de la Gravitacion" por “Ley del Karma”
“cohete” por "Selfdsatsang"
"velocidad tangencial" por "Sadhana" (rutina diaria -espiritual- en forma de oracion (Bhakti-Yoga, Raja-Yoga)
y releer el simbolismo desde esa perspectiva.
A pesar de que el objeto (satelite, nave espacial) sigue teniendo "masa", por lo cual esta supeditado a los efectos de la Gravitacion, no se estrella contra el suelo.
es decir: A pesar de que la persona (individuo, ser humano) sigue teniendo "Karma negativo" , por lo cual esta supeditado a los efectos de la Ley del Karma, no se ve (tan) afectado por enfermedades o accidentes.
Su libro
En su primer libro:
Un Satsang del verdadero Ser dura aproximadamente 1,5 horas. Participan un máximo de cuatro a cinco personas.